NeuroAgilidad: El nuevo Skill para Impulsar el Potencial de la Organización
Harari advierte que mucho de lo que hoy aprendemos podría dejar de ser relevante en 20 o 30 años, así que, sea lo que sea aquello que uno haga, también tendría que invertir en generar la capacidad de mantenerse cambiando, aprendiendo y reinventándose.[iv]
Sabemos que gran parte del éxito
en la generación de cambios en el plano organizacional reside en la capacidad
de sus líderes para comprometerse con llevar a cabo acciones que posibiliten un
nuevo futuro, en otras palabras, se trata de contagiar, promover e impulsar una
visión colectiva. Los líderes requieren convertirse en embajadores del cambio,
logrando influir positivamente en la mente, emoción y corporalidad de sus
colaboradores para generar sinergia y motivación.
Sin motivación colectiva, no hay
posibilidad de transformación organizacional. Esto se debe a que las personas
que ejecutan acciones pueden —en forma
inconsciente— realizar sus actividades con resistencia, desconfianza y
hasta temor a perder lo que han logrado obtener en su contexto laboral. Por
ello es tan importante la labor de los líderes para generar sinergia y
motivación. Las personas que ejecutan acciones requieren hacerlo con confianza
y motivación para lograr que la visión colectiva se convierta en realidad. ¿Cuántas veces las personas hacen más de lo
mismo y no se animan a realizar nuevas acciones por temor a lo incierto? ¿Y si
no afrontamos el camino de lo incierto —producto de las nuevas acciones—
entonces que cambio vamos a generar?
Lo cierto es que para alcanzar el
éxito en la generación de cambios hay que animarse a más. No alcanza con hacer
más de lo mismo. Y por supuesto que haciendo algo nuevo existe probabilidad de
cometer errores, pero si no experimentamos y atravesamos los fallos estaremos cometiendo
un error aun peor, estaremos accionando bajo el deseo de evitar equivocarnos y
esto le estará colocando un límite a nuestra capacidad creativa.
Existen dos caminos posibles,
buscar evitar el error pagando el costo de hacer solo aquello que se infiere
como seguro o atreverse a fallar y si eso ocurre capitalizarlo como
aprendizaje. El primer camino puede resultar más seguro pero no conduce hacia
nada nuevo. El segundo es incierto, sin embargo, allí hay nuevas posibilidades.
En el fondo, tal como se postula en un principio de programación
neurolingüística (PNL): «No existe el
error en sí mismo. Cada acción produce un resultado y solo existen resultados».
Claramente que hay resultados que nos satisfacen y otros que no, pero esto
tiene que ver más con las expectativas previas que con el proceso de desarrollo
para alcanzar una visión colectiva.
Generar una cultura que permita
los errores e incluso los fracasos posibilita que el ecosistema empresarial desarrolle
un amplio espectro de ideas y acciones disruptivas. Y esto es una labor —diría que hasta una responsabilidad— de
los líderes de la organización.
Claramente, esto exige de una
nueva mentalidad y de nuevas competencias. Se trata de cultivar un nuevo
mindset y desarrollar nuevas habilidades, en principio por los líderes, y
posteriormente por el resto de las personas en la organización.
Por su parte, agilidad hace
referencia a la capacidad para navegar la incertidumbre en forma adaptativa,
buscando generar soluciones de valor.
¿Cuál es el potencial de esta
competencia? ¿Qué resultados puede producir?
La NeuroAgilidad puede
otorgarnos:
- Mayor capacidad adaptativa ante un mundo
incierto.
- Aumento de la creatividad y empoderamiento
personal.
- Confianza y motivación por lo que es posible
lograr colectivamente.
- Flexibilidad cognitiva para navegar los cambios.
- Aumento de la capacidad para generar soluciones
de valor.
Todos podemos observar y darnos cuenta cuanto está cambiando el mundo, y más allá de nuestras resistencias y apegos, también podemos darnos cuenta de que este seguirá cambiando. En tal sentido, quiero citar al filósofo José Antonio Marina, quien nos dice: «Toda organización para sobrevivir necesita aprender a la misma velocidad con la que cambia el mundo y si quiere progresar necesita aprender más rápido».[viii] Esto es una gran verdad, y vale la aclaración de que para que una organización
«aprenda», quienes requieren aprender son las personas que la integran, es
decir, sus líderes y colaboradores.
En la actualidad, necesitamos
aprender a cambiar con el mundo para adaptarnos e incluso más, necesitamos aprender
a producir cambios en el mundo. De esto se trata innovar, anticiparse y
disrumpir. Y lo cierto es que esto es factible, solo que requiere de una nueva
mentalidad a cultivar y de una nueva competencia a desarrollar: La
NeuroAgilidad.
Referencias bibliográficas
[i] Oppenheimer, Andrés: ¡Salvese Quien Pueda! Debate. Ciudad de México, 2018. p08
[ii] Tendencias Globales en Capital Humano 2020. La Empresa Social en acción. Deloitte. 2020. Fuente: https://www2.deloitte.com/uy/es/pages/human-capital/articles/tendencias-globales-en-HC-2020.html
[iii] Ranking de las marcas más valiosas del mundo. Blog de Economía y Finanzas Bankinter. 06 Febrero 2024. Fuente: https://www.bankinter.com/blog/empresas/ranking-marcas-mas-valiosas-del-mundo
[iv] Las dos únicas destrezas que necesitarás para el resto de tu vida según Yuval Noah Harari. Infobae. 29 Septiembre 2020. Fuente: https://www.infobae.com/america/mundo/2020/09/27/las-dos-unicas-destrezas-que-necesitaras-tener-para-el-resto-de-tu-vida-segun-yuval-noah-harari/
[v] Encuesta de CEB sobre Aptitud de RRHH para el Cambio. CEB Corporate Leadership Council. 2015–2016
[vi] Ries, Eric: El Camino Hacia el Lean Startup. Deusto. 2018. p75
[vii] Braidot, Nestor: Diccionario de Neurociencias Aplicadas al Desarrollo de Organizaciones y Persona. Ediciones Granica. Buenos Aires, 2019. p270
[viii] Marina, José Antonio: La sociedad del aprendizaje. 13 Febrero 2023. Fuente: https://www.joseantoniomarina.net/categoria-blog/diario-de-un-investigador-privado/13-2-2023-la-sociedad-del-aprendizaje/